Todo empieza antes de la cosehca
Cuidamos nuestro campo durante todo el año, respetando cada etapa natural del cultivo para que la palta llegue a su punto ideal. Porque un buen aceite no se corrige al final: se construye desde el árbol.
Desde 1960
Nuestra familia lleva generaciones en el Valle de Majes, en Arequipa. De ese campo salieron primero las paltas que llegaban a nuestra propia mesa, y con el tiempo el aceite que hoy lleva nuestro nombre.
Hacienda Los Ángeles es esa mesa, ampliada. El sartén que suena, la conversación que se alarga, la sensación de que lo que estás cocinando está bien hecho. De nuestra familia a la tuya.
Cómo lo hacemos
Cuidamos nuestro campo durante todo el año, respetando cada etapa natural del cultivo para que la palta llegue a su punto ideal. Porque un buen aceite no se corrige al final: se construye desde el árbol.
Nuestro aceite es extra virgen y se obtiene únicamente mediante extracción mecánica, sin solventes ni refinación. Así conserva naturalmente su color, su aroma y las características propias de la palta fresca. Solo eso.
Somos parte de la agricultura familiar y eso hace que tomemos cada decisión de una manera distinta. Elaboramos un producto que también elegiríamos para nuestra propia casa.
Nuestro compromiso
Cultivamos y producimos en Perú, apostando por una cadena más cercana y por el crecimiento de la producción agrícola nacional.
Botella de vidrio que protege las cualidades del aceite y se puede reciclar.
Optimizamos el riego para aprovechar mejor cada recurso y reducir al mínimo el desperdicio de agua.